FOTOGRAFÍA
Las fotografías o el vídeo serán sin duda el mejor recuerdo que tengáis de vuestro enlace. Durante la boda, no os extrañéis si os sentís aturdidos por tantas atenciones y felicitaciones, así que las imágenes se convertirán en el objeto más preciado días después.
Por eso, la elección del fotógrafo es fundamental. Antes de decidiros por uno u otro, debéis plantearos qué tipo de reportaje queréis conservar, ya que podéis optar por las fotografías clásicas o por unas más artísticas.
La elección de unas u otras, además de por vuestros gustos, debe basarse en el presupuesto y la confianza en el fotógrafo. Captar con la cámara los momentos especiales y espontáneos de un enlace no es nada fácil, por lo que las tarifas de los profesionales especializados en los reportajes artísticos suelen ser bastante más altas.
Los materiales utilizados, la experiencia y el número de horas determinarán los precios. La oferta es bastante amplia, aunque casi todos los fotógrafos ofrecen un número determinado de imágenes por un coste fijo. Si se quieren más, o algún amigo o familiar quiere una copia, hay que pagarlas por unidad.
Uno de los aspectos que tenéis que hablar con el fotógrafo es desde qué momento y hasta qué hora van a quedarse. Podéis acordar que fotografíe sólo la ceremonia o que capte hasta los más mínimos detalles del baile. Como es lógico, cuantas más horas se quede, más tendréis que pagar.
También debéis informaros de cómo os va a presentar el reportaje para que elijáis de todas las imágenes realizadas las que más os gustan. Unos os enseñarán los negativos, que tendréis que devolver tras escoger. Otros os mostrarán los contactos, que son pequeñas fotografías de todas las imágenes, para que los conservéis.
Por último, hay un aspecto que debéis tener muy en cuenta. Aunque la profesionalidad del fotógrafo es fundamental para que las imágenes sean buenas, vuestra será parte de la responsabilidad. Tenéis que transmitirle claramente qué estilo de fotografías son las que queréis y guiarle entre todos los invitados para mostrarle quién es quién.
Y por último, ¿cual es el mejor momento para los posados? Realmente, ninguno. Las fotografías son un placer cuando ya están hechas, pero hacérselas, suele ser un fastidio.
Casi todos los novios optan por posar durante el cóctel. En esa media hora pueden escabullirse sin problemas, aunque eso les impide disfrutar de los primeros momentos. Una solución puede ser la de instalar un mini estudio a la entrada del cóctel. Así los invitados pueden fotografiarse con la pareja sin que éstos se sientan aislados.
Otros novios optan por dejar la sesión de fotos con los invitados para después de la cena. |